PRONÓSTICOEl SFC, como hemos visto, es una enfermedad que puede alterar dramáticamente la vida del paciente, especialmente en su vida laboral y social (33) aún más que otras enfermedades crónicas (39). El impacto sobre las actividades diarias es enorme (217) por lo que la calidad de vida del paciente se reduce sustancialmente (34) y, a esto, hay que añadir el efecto que sobre él tiene el desconocimiento social y médico de la enfermedad (218). Varios estudios han mostrado el impacto que el SFC tiene sobre el empleo y las actividades laborales (6). La proporción de desempleados entre los pacientes con SFC es considerable (14), llegando a reportar que entre el 25 y el 50% de los pacientes no son capaces de mantener el empleo que tenían antes del inicio de la enfermedad y, los que lo mantienen presentan disminución marcada de su capacidad laboral (219). El pronóstico a largo plazo del SFC es, como decimos los médicos, "reservado" por lo impredecible del curso de la enfermedad. Sin embargo, varios estudios han intentado determinar algunas características que podrían identificar a aquellos pacientes del SFC que se recuperan y a los que no:
De los datos anteriores podemos concluir que los factores que, presumiblemente, se asocian con una recuperación parcial o total del SFC son:
A pesar de lo anterior, hay otros estudios que no han logrado comprobar estos hallazgos, y concluyen que la duración de la enfermedad, el modo de inicio, la alteración psiquiátrica y la sensibilidad química no son factores que influyan en el pronóstico del SFC (225). Las creencias de los pacientes acerca del SFC parecen influir también en su evolución y pronóstico:
El soporte médico y social también es importante en la evolución y se correlaciona con mejoría (228). Con relación a la cuantificación del pronóstico, los estudios efectuados entre 1993 y 1995 (220) (222) (223) (229) (230) (231) (232) (233), con un seguimiento de entre 1 y 4 ños, muestran, en conclusión, lo siguiente:
Desde 1996 hasta ahora, los estudios muestran:
El último estudio, con datos de CDC (236), estima que la probabilidad de recuperación entre los pacientes con SFC fué de 31.4% durante los primeros 5 años de evolución de la enfermedad y de 48.1% durante los primeros 10 años. Los casos de SFC de inicio súbito (33.5%) se diferenciaron de los casos de inicio gradual por tener más síntomas al inicio, más síntomas relacionados con infección, mayor dificultad cognitiva y depresión pero, en la medida en que la enfermedad fué progresando, las diferencias desaparecieron (aunque el grupo de inicio gradual reportó más hipersomnia). Después de 15 años de evolución, el grupo de inicio gradual tuvo ligeramente mayor probabilidad de recuperación (no estadísticamente significativa). De los pacientes que reportaron recuperación total, el 25% presentaron recaída posteriormente. Demográficamente no hubo ninguna diferenciación. En conclusión, podemos ver que el porcentaje de pacientes que empeoran es bajo (17%) y que podemos esperar mejoría durante los primeros 5 años de evolución en un 40% de los pacientes y en un 48% durante los primeros 10 años, aunque la mejoría puede suceder en cualquier momento del transcurso de la enfermedad. |